Matarife

SlaughterHouseMr William Worsell, butcher, 3  High Street, FolkestoneJan1940
La bestia patea. Levantó el cuchillo y lo vio caer con una precisión que no sabía que tenía. Se abre en la mitad exacta de la barriga, las tripas comienzan a salir en cascada y empapan sus manos cuando las tironea para afuera. Se deleita con la geometría perfecta de la bestia: la suavidad de los intestinos enroscados en sus brazos, húmedos, casi humeantes; los pulmones gris-rosados en perfecta simetría custodiando el corazón. Seguiría embelesado observando cada una de sus partes, pero no hay tiempo. Todavía tienen muchos animales que faenar.
Cada res que abre revela lo mismo con otros detalles: los pulmones más grandes, alguna torsión diferente en las tripas. Cada variación acentúa la majestuosidad de su naturaleza.
Mis compañeros se impacientan, soy el único que lo puedo hacer. El cuchillo está en mi mano, no quiero ver el terror mientras lo dejo caer. ¿Cuánto se tarda en matar un animal? Las bestias lo saben, lo huelen. Lo he visto más de una vez. Un hombre pierde un brazo, una res muere con un último suspiro de placer al escuchar el grito de su asesino.
Levanto la mano, el animal me mira con ojos húmedos, yo también lo miro. Le acaricio el flanco para que se calme. Y entonces algo sucede: el animal se tropieza, queda arrodillado como en plegaria. La hoja se incrusta fría en la carne.
No sangro. ¿hombre o bestia?

Anuncios

Un comentario en “Matarife

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s