La cotidianidad de Siri Hustvedt

Gustamos de Siri, somos unas cuantas. Nos encanta su prosa divertida, rigorosa e intelectual pero también ágil. Sí somos un club de fans. Y ahora Eterna Cadencia publica su volumen de poesías Leer para ti (Reading to you) y tenemos un motivo más para leer a Siri (como si lo necesitáramos).

Paralelos hermafrodíticos

1.

Las filas de nubes, trenzadas sobre el cobertizo y las líneas telefónicas,

Se desenredan

Y caen talladas, lentamente, mientras avanza la noche.

Dispone de su propio tiempo para trenzarse

Y romperse, precisa y transformada,

Mientras el clima perdido en una tormenta eléctrica

Prendió en fuego el granero.

Tardó horas en derrumbarse y el techo colgaba de los pilares.

Fue un final confuso.

Se quemó y soltó humo durante toda la tarde

Y la estructura de piedra se quedó absolutamente erguida-

Como los padres de aquél imbécil, asombrados

Por la ingenuidad que mostraba ante su propia destrucción.

2.

La pena es tan muda

Como aquél niño que vagaba por el pastizal

Y se adentró en el bosque, se acostó y encontró sumideros

Donde sentarse con los pantalones mojados dos veces,

Pálido como Jesús en la cruz

Con pestañas blancas

Y ojos rojos y un sexo monstruoso

Que arrastraba en pañales.

No podían dejarlo en ningún sitio,

Entraba y salía del granero

Con un palo para pegar a las gallinas, y los dientes

Tan bellos, como en la tele,

Enamorado de velas y fogatas. Dios mío,

Ese niño repugnante corría hacia la luz.

3.

Los padres no dijeron nada pero se quedaron,

Separadas historias de un pecado vulgar, cerca del edificio ardiente,

Con su responsabilidad mermada,

Mientras dieron las diez

Y alquien agarró al niño chamuscado, a ambos niños

En una manta, envuelto y bautizado generosamente una vez,

De bata larga y blanca con el encaje de la hermana.

Más tarde, el espacio se volvió solemne, una hoguera

En el jardín de atrás, familiar y extraño como el viejo granero,

Rústico y desangelado,

Como el deseo vivo en ese cuerpo inactivo e hinchado.

A veces la niña de los Lunestad juega allí.

Ella mecía una piedra pequeña, tiznada, como si fuera una muñeca,

Hasta aburrirse y dejarla caer.

Para conocerla:
http://sirihustvedt.net/

Gracias: /www.eternacadencia.com.ar

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Lectura

Leyendo microrrelatos en “Expo Mujer 2018”.

Gracias Evangelina Caro Betelú y Graciela Fernández Troiano.

Un gran encuentro entre las artes visuales  y la palabra.

 

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Devoción de Patti Smith

Ya se puede leer el último libro de Patti Smith en español, Devoción (Devotion). Me van a agradecer la recomendación.

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“París es una ciudad que se puede leer sin un mapa. Caminando por la estrecha calle del Dragón, la antigua calle Sépulcre, que alguna vez se jactaba de un imponente dragón de piedra. No. 30 una placa en memoria de Victor Hugo. Rue de l’Abbaye. Rue Christine. No. 7, Rue des Grands Augustins, donde Picasso pintó Guernica.

Estas calles son un poema esperando ser eclosionado; de repente es Semana Santa; huevos por todas partes. Camino sin rumbo fijo, encontrándome en el barrio latino, y luego cortado al bulevar Saint-Michel, buscando el número 37, donde Simone fue criado y la familia Weil vivió durante décadas. Tengo un flash de Patrick Modiano rastreando una dirección tras otra, cruzando toda la ciudad en busca de una cierta escalera. Pienso en Albert Camus, a punto de recibir el Premio Nobel, haciendo esta misma peregrinación a la residencia de Weil, pero por razones más graves -no mera curiosidad sino contemplación. Una rutina floreciente. Despierta a las siete. Café de Flore a las ocho. Leer hasta las diez. Caminar hasta Gallimard. Periodistas. Firma de libros. Almuerzo con la tripulación Gallimard-Aurélien, Cristelle, confitería de pato y frijoles, comida local de cafetería. Té en el salón azul, el jardín más allá, entrevistas. Un periodista me entrega un libro sobre Simone Weil, traducido al inglés. ¿Sabes de ella?, pregunta. Más tarde, un periodista llamado Bruno me presenta una imagen de Gérard de Nerval, que coloco en mi mesa de noche. Es el mismo retrato melancólico que había grabado sobre mi escritorio cuando tenía veintitantos años. Alain y yo nos reunimos por la noche y tomamos una comida ligera mientras me informa sobre nuestro viaje por la mañana al sur de Francia. Una presentación del libro está programada en Sète, un antiguo balneario del Mediterráneo, la ciudad natal del poeta Paul Valéry. Feliz con la perspectiva de visitar un nuevo lugar y respirar el aire salado, vuelvo a mi habitación, empacar liviano, y luego tratar de dormir, recitando mi mantra: Simone y Patrick. Patrick y Simone.

Imbuye una calma ansiosa. Me llena de adrenalina, peligrosamente familiar. Me despierto antes de lo habitual, llego al Flore justo cuando se abre, ordeno una baguette con mermelada de higo y un café negro. El pan todavía está caliente. En el camino al tren, vuelvo a comprobar el contenido de mi saco. Cuaderno, Simone, ropa interior, calcetines, cepillo de dientes, una camisa plegada, cámara, mi pluma y gafas oscuras. Todo lo que necesito. Tengo la esperanza de escribir, pero en vez de eso, miro fijamente a la ventana del tren, observando el cambiante paisaje a medida que pasamos de los muros de graffiti en las afueras de París a espacios más abiertos, terreno más arenoso, pino desaliñado y finalmente el mar. En Sète comemos marisco fresco en un café local que pasa por alto el puerto. Alain y yo subimos una colina al cementerio en busca de Paul Valéry. Lo encontramos, pero la tumba de una niña llamada Fanny, que amaba los caballos, también hace señas. Amigos y familia han puesto caballos en su lápida, formando un establo que se mantiene en pie sin importar el tiempo o el vandalismo. Dibujado hasta una lápida más antigua, observo la palabra tallada diagonalmente en la frontera. Le pregunto a Alain lo que significa.

– Devoción – contesta, sonriendo.”

Poems come in different forms/Los poemas vienen en diferentes formas Depeche Mode en el Estadio Unico (24-03-18)

Words like violence
Break the silence
Come crashing in
Into my little world
Painful to me
Pierce right through me
Can’t you understand?
Oh my little girl
All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm
Vows are spoken
To be broken
Feelings are intense
Words are trivial
Pleasures remain
So does the pain
Words are meaningless
And forgettable
All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm
All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm
All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm
Enjoy the silence

“Enjoy the silence”  (Martin Gore) ©Depeche Mode

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Rupi Kaur

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pero  qué es más fuerte

que el corazón humano

que se destroza una y otra vez

y vive.

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©rupi kaur

traducción al español:©patriciaguzmán

 

Rupi-Kaur-about

Rupi Kaur es una poeta  e ilustradora canadiense. Su coleccion de poesías  Milk and Honey alacanzó el número uno en la lista de best sellers del New York Times (2017). Los temas que explora  incluyen  el amor, la pérdida, el trauma, la sanación, la femeneidad, la migración, la revolución.

 

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